La fuente de proteínas del futuro

 

Según los investigadores, la demanda de alimentos ricos en proteína es cada vez mayor y auguran que en un futuro próximo (se calcula que para el año 2050) será imposible alimentar a toda la población a través de la producción de carne tradicional.

La población mundial continúa en constante crecimiento. En la actualidad, se estima que es de 7.500 millones de habitantes, según los cálculos de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) llegará en 2050 a 9.100 millones de personas. Esto junto a los límites que impone la naturaleza, plantea un desafío urgente a los productores de proteínas en el mundo.

Existe una amplia gama de proteínas vegetales: quinoa, semillas de chía, seitán, tofu, leche derivada de plantas, como la leche de almendra, la de soja, la harina de garbanzo, que por su color y textura es un buen  sustituto del huevo en la elaboración de una tortilla. Fuentes principales de proteínas, que vegetarianos y  veganos conocen a la perfección

También empiezan a aparecer nuevos sustitutos vegetales del huevo. Las fuentes del centro tecnológico Ainia han explicado que,  a partir de una base vegetal se crea un ingrediente alternativo al huevo para utilizar en productos horneados.

Pero a medida que crece la demanda, científicos y empresarios están investigando y desarrollando otras fuentes alternativas de proteínas, como las algas que contienen altas cantidades de proteínas y que por ello,  pueden ser una nueva fuente interesante de proteínas para aplicaciones alimentarias.

Los científicos señalan que técnicamente los insectos  ofrecen un valor nutricional similar a la carne en términos de calorías y porcentajes de proteínas  y además contienen muchas menos grasas y son más baratos de producir. La FAO ha firmado numerosos informes que defienden la cría de grillos. Según estos informes, para conseguir un kilo de carne de pollo se necesitan 2.5 kilos de alimento para el animal (pienso, grano o vegetales). Un kilo de cerdo necesita 5 kilos de alimento, mientras que un kilo de carne de vaca requiere 10 kilos de comida para el animal (eso sin contar el agua). Sin embargo, un kilo de grillos solo requiere 1,7 kilos de alimento.

De hecho hay mucho consumo de insectos en diversas partes del mundo. En España nos choca y hasta nos da asco oír hablar de comer insectos. Pero es una cuestión meramente cultural, de costumbre y falta de necesidad. Seguramente, a quienes consumen grillos, hormigas o gusanos habitualmente también les debe sorprender desagradablemente que en España comamos caracoles, crustáceos marinos o anguilas.

En algunos países de Europa ya está regulada la ley de venta de insectos como nuevo alimento. En Bélgica y Suiza ya se pueden ver hamburguesas de insectos en el supermercado. En Finlandia, recientemente, han lanzado al mercado el primer pan con harina de grillos.

En España esta ley no entrará en vigor hasta el 1 de enero de 2018. Y para entonces, una empresa alicantina apoyada por el acelerador de empresas y proyectos de Juan Roig (Presidente de Mercadona)  iniciará la venta de barritas energéticas para deportistas con harina elaborada con insectos.

Para algunos, estos cambios están llamados a salvar al planeta y la salud de la humanidad, otros los consideran auténticos destructores de nuestra cultura gastronómica. 

El debate está sobre la mesa.  

Como es habitual en cada reportaje acompañamos recetas relacionadas con el tema. Es de suponer que aún no contamos en nuestro recetario con platos en el cual alguno de sus ingredientes sea una insecto, pero si que contamos con muchas recetas con proteínas no animal, de las cuales seleccionamos una pequeña relación que a continuación te mostramos.

 

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