Consejos para la compra de vino

 

Cuando queremos comprar vino para una ocasión especial es conveniente buscar un establecimiento donde el producto tenga una alta rotación, para de este modo asegurarnos que la botella ha estado poco tiempo en la estantería y por lo tanto estará en un momento óptimo de consumo, porque los vinos son productos perecederos que van envejeciendo con el tiempo y al final pierden todas sus cualidades. Esta rotación también nos asegura que el vino no ha sufrido graves alteraciones de frío o calor, o de luz.

 

Si nos somos especialistas en el tema de vinos, también es aconsejable que en dicho establecimiento podamos disponer de los consejos de un experto que nos asesore y nos guie hacia la elección más conveniente a nuestras preferencias. Si se conoce de vinos,  o ya tenemos un vino favorito, la elección es un poco más fácil. Sea de una forma u otra, es recomendable leer detenidamente las etiquetas y contraetiquetas, porque allí encontraremos mucha información relativa al vino, como su procedencia, método de elaboración o crianza, el año de la cosecha, etc.., y quizá también una información suplementaria con algunas sugerencias gastronómicas para acompañar al vino. Lo que nunca hay que hacer es dejarnos seducir por el diseño o color de la etiqueta, ni por las poéticas descripciones del vino, ya que muchas veces no guardan ninguna relación con la calidad del producto, son tan sólo un recurso de marketing. 

 

Si no estamos del todo seguros, lo aconsejable es comprar una sola botella, degustarla en casa y si nos satisface, comprar entonces  la cantidad de botellas necesarias para la ocasión. Ten siempre presente  que el acierto en la elección de un buen vino nos ayudará a potenciar los sabores de cualquier plato o entrante que haya sobre la mesa.

 

A continuación numeramos algunos consejos más que nos pueden ayudar y servir de guía en el momento de nuestra elección:

 

-          No comprar más de dos botellas de un vino sin haberlo probado antes, o conocerlo de antemano.

-          No comprar vinos con nivel de líquido por debajo del cuello de la botella, al igual que los vinos que han rezumado líquido por el corcho, ya que es señal inequívoca de que el vino ha sufrido alguna alteración.

-          No comprar ofertas descabelladas o saldos. El vino de calidad siempre tiene su precio y su mercado.

-          No sea  esclavo incondicional de las añadas calificadas de “excelentes” o “muy buenas”. La calificación de una añada no es siempre sinónimo de calidad, y menos de longevidad.

-          No dejarse guiar por los nombre rimbombantes: château de… domaine de… marqués de…; ni como ya hemos dicho por el impacto visual de sus etiquetas.

Recetas recomendadas:
Enlaces relacionados:
Reportajes anteriores

Puedes consultar los reportajes anteriores por categorías o bien utilizando el buscador de palabras clave.

Desarrollado por Iniciativas Virtuales